1 de noviembre de 2011

Palindromía política para después de las elecciones

Con cariño:

Los Políticos  

Nosotros cumplimos con lo que prometemos. 

Sólo los necios pueden creer que 

no lucharemos contra la corrupción. 

Porque si hay algo seguro para nosotros es que 

la honestidad y la transparencia son fundamentales 

para alcanzar nuestros ideales 

Demostraremos que es una gran estupidez creer que 

las mafias seguirán formando parte del gobierno como en otros tiempos 

Aseguramos sin resquicio de duda que 

la justicia social será el fin principal de nuestro accionar. 

Pese a eso, todavía hay idiotas que fantasean - o añoran - que 

se pueda seguir gobernando con las mañas de la vieja política. 

Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que 

se acaben las jubilaciones de privilegio y los negociados. 

No permitiremos de ningún modo que 

nuestros niños mueran de hambre.. 

Cumpliremos nuestros propósitos aunque 

los recursos económicos se hayan agotado. 

Ejerceremos el poder hasta que 

Comprendan desde ahora que 

Somos la 'nueva política'.

 Ahora léelo hacia arriba

28 de octubre de 2011

Para las elecciones de autoridades locales en Colombia 2011

Nunca más oportunas las palabras de la autora de esa magnífica novela que es Atlas Shrugged, traducida al español como La Rebelión de Atlas, una suerte de anticipo de lo que nos está pasando a los colombianos; juzgue usted:  

 

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."

AYN RAND (1950)

 

El 2 de febrero de 1905 nació en San Petersburgo la filósofa y escritora estadounidense (de origen ruso) Alissa Zinovievna Rosenbaum, más conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Ayn Rand, y falleció en marzo de 1982 en New York.

27 de octubre de 2011

Diez recomendaciones de seguridad para Halloween

Este es un mensaje para quienes tienen hijos, para los que irán a fiestas de disfraces y, también, para quienes se quedarán en casa el 31 de octubre. Cualquiera que sea tu elección, lo fundamental es que conozcas cómo prevenir posibles situaciones de riesgo en Halloween.

  • Acompaña a los menores de edad en la ruta para pedir dulces. Así podrás asistirlos si se presenta una eventualidad y, además, se sentirán felices de compartir un espacio divertido contigo.
  • Si vas a un centro comercial, toma de la mano a los niños y mantén a la mano tu teléfono móvil. En aglomeraciones es fácil extraviarse.
  • Es mejor prevenir. Ponle al niño una identificación con los datos más importantes como teléfono, nombre de los padres y dirección.
  • Recuerda que es riesgoso subirse a vehículos de personas extrañas o aceptar alimentos sin conocer su procedencia. Instruye a los menores para que sean cuidadosos y tomen buenas decisiones.
  • Las caretas y máscaras de plástico o de látex obstaculizan la visión y reducen el paso de oxígeno. Tenga presente esto a la hora de decidir qué usar.
  • Ingresar a casas o espacios abandonados no es prudente. Por la fecha, parecen atractivos por su aspecto “embrujado”, pero siempre serán un riesgo porque pueden estar habitados.
  • Evita cruzar por zonas desoladas y con poca iluminación.
  • Al finalizar la jornada, revisa que todos los dulces sean nuevos y estén bien envueltos. Descarta aquellos que te generen dudas.
  • Antes de abrir la puerta de tu casa, verifica que la persona que está al otro lado sea conocida. Si detectas alguna anomalía comunícate con al línea única de seguridad y emergencias 123.
  • Ten a la mano los demás números de emergencia.
 

 Un abrazo

8 de agosto de 2011

Aprendiendo a usar PodCast

Esta es una de esas entradas que debe uno hacer para probar los aprendizajes...

Un breve PodCast que muestra una descripción de mi lugar de trabajo.

Bibenpalabras.mp3 Listen on Posterous

1 de agosto de 2011

Untitled

La biblioteca de Comfama Aranjuez tiene mucha historia, antes de ser una Sede de la Caja Compensación Familiar de Antioquia, fué el Manicomio de Medellín, que luego de pasar por un juicioso proceso de restauración, gracias a Comfama, es de apreciar que no se veía como se ve ahora; un espacio en el que la comunidad de la Comuna 4 de Medellín encuentra espacios de encuentro, estudio y diversión.

 

2011-07-25_15

Se veía así, ( No puedo publicar la imagen, porque la belleza de la BPP las protegió con derechos de autor segun la legislación colombiana, así que pego el vínculo)

Nuestra sala de lectura es amplia y agradable, aquí os dejo unas fotografias

Y la sala de navegación, que nosotros llamamos Centro de Consulta en Línea (CCL)

2011-07-25_15

 

 

25 de julio de 2011

Solemos tener mala memoria cuando de ponernos en los zapatos de otros se trata... O el trabajo del bibliotecario

Mi hija me mostró un taller de matemáticas la semana pasada, buen taller de recuperación.

Lo primero que hice fue preguntar hasta cuando había plazo para entregarlo, a lo que ella contestó que la primera semana de agosto, así que desde hace dos semanas estamos haciendo el taller, un poco cada fin de semana, sin embargo hoy, en la tarde ella me dice que es para mañana, y se pone muy seria a hacer el taller…

Mi primera reacción fue salirme de casillas, regañarla y vociferar… No hay excusa para una mentira, le decía yo, mientras ella me contestaba que se había confundido con las fechas… Y nos enfrascamos en esa discusión mientras le decía “como sea” tenemos que terminar ese taller hoy.

Me senté a su lado, inflexible, manoteando ante cada duda de mi hija, y mi tono se acaloraba, subiendo de intensidad a cada instante, golpeé el escritorio cuando una multiplicación salió mal… Entonces, en ese instante, me di cuenta y recordé que así actuaba mi padre enseñándome, y como una bofetada en la cara volvió a mi esa sensación de temor que me infundía, esa terrible zozobra que me invadía a cada posible error en un ejercicio… (La historia es como un círculo si no nos reconocemos en ella)

Miré a mi hija a la cara, ella me miraba como supongo que yo miraba a mi padre, así de ansiosa. Claro, ella sabía que se había equivocado, pero yo no era parte de la solución, me había convertido en parte del problema. De repente me sentí muy cansado, muy triste.

Miré a Mariana a los ojos y le dije que sabía lo mal que se sentía por lo que pasada, también le dije que cuando era chico eso me había pasado, que era imposible hacer tareas si estabas asustado y sintiéndote culpable, le di mi mano y le pedí disculpas por mi actitud, le aclaré que estaba mal que no asumiera la responsabilidad de sus tareas con seriedad, pero que necesitábamos ponernos de acuerdo en sacar ese taller adelante, y para eso necesitábamos dejar de lado la ira, la culpa, y el temor… Necesitábamos enfocarnos en terminar el taller.

Sus ojos ámbar se llenaron de lágrimas, pero no alcanzó a dejar salir una sola, tomó mi mano y nos miramos, trabajamos en el taller desde las 3:00 p.m. hasta ahora, las 10:20 p.m. y seguimos en ello. (Y muy seguramente no acabemos el taller hoy) Yo he escamoteado tiempo entre explicaciones y revisiones para escribir esto. Sin embargo, lo realmente importante es que fui capaz de recordar, de sentir, de entender, de hacer realidad ese ejercicio de la alteridad del que tanto se habla.

Y el mensaje para mi va en dos direcciones.

Para ser padres, no sólo necesitamos parámetros y autoridad, también necesitamos grandes dosis de ternura, paciencia y amor; y la capacidad de ver en los ojos de nuestros hijos, para entender lo que sienten, más allá de lo que digan o expresen sus palabras o sus silencios.

La otra, es que en ocasiones olvidamos que el trabajo educativo de los chicos no es sólo un asunto de la escuela o colegio, ni exclusiva responsabilidad del maestro… Es de nosotros como padres, del seguimiento y verificación de cada tarea, taller, prueba que ellos deben realizar para el colegio, creemos que sólo en la INSTITUCIÓN llamada educación recae la responsabilidad de la educación y formación de nuestros hijos; pero no, la escuela sola no forma a nuestros hijos con valores, lo hacemos nosotros, por acción u omisión.

Me pasa demasiadas veces en la biblioteca lo siguiente: se acerca un padre con un chico, y me dice…

-          Buenas tardes, necesito un libro para una tarea

Yo puedo adivinar en sus ojos el tremendo cansancio o la angustia, mientras veo a un chico o una chica ocultarse detrás y mirar en todas direcciones, como si aquello no fuera con él.

Al preguntar sobre la tarea, el padre o madre, contesta que es una tarea de (por ejemplo) ciencias, mirando al chico y a mí de manera alternativa.

-          Y qué le preguntaron? Le digo mientras observo los movimientos del padre, su “¿Que carajos hago aquí?”

Entonces el adulto se revuelve incómodo y mira al chico que sigue con la mirada perdida, pero firmemente pegado a la situación, para contestar algo como: “Deme un libro cualquiera de ciencias que yo busco”

Entonces me lanzo, ¿La tarea es para usted? Mientras miro al chico que está ya sea detrás o a un lado, y el adulto, liberado contesta que no, que es del chico; e inmediatamente se sobrevienen las excusas

-          Es que yo le busco la tarea mientras él copia otra cosa…

-          Yo le busco el libro, pero él hace la tarea…

-          Es que a él no le gusta hacer tareas…

-          Es que él no me hace caso…

-          Si ve, yo le dije que preguntara usted…

Para mí sería realmente mucho más simple entregarle el libro al padre o madre de ese chico y dar la espalda, a fin de cuentas, es problema de cada cual como educa a sus hijo ¿No?

Pero NO. Busco la manera de cambiar el orden de las cosas, saludo al chico, con amabilidad y lo obligo a mirarme y contestar el saludo, entonces le pregunto de nuevo lo que ya le he preguntado al adulto que le acompaña.

Con pereza me contesta y yo logro que por un momento el chico se conecte, algunas veces es victoria total, el padre o madre parecen como despertar de un trance y recordar que la tarea es del chico, no de ellos, y que sólo deben acompañar el proceso para apoyarlo, es un momento maravilloso, ver al chico buscando y preguntando, sobre todo cuando días después lo veo entrar de nuevo a la biblioteca y el adulto deja que el chico haga el trabajo que le corresponde. Eso es gratificante.

Ya se acerca, saluda, pregunta, vuelve a preguntar, se siente como en casa y el padre sabe que algo se ganó, que fue positivo dejar que el chivo se enfrentara a esa situación, como a muchas otras que tendrá que sobrellevar.

En otras ocasiones es frustrante ver como los padres se empeñan en hacer el trabajo de los chicos, en arruinar su futuro, victimas del afán de que pasen el año a costa de lo que sea. Esas escenas me recuerdan un libro cuyo título es: “La generación de los padres mártires” el cual no he leído; pero que el título me recuerda mucho esas situaciones que se repiten una y otra vez, como una película programada para pasar en un sin fin hasta la eternidad.

Ese es el valor de las Bibliotecas, de los bibliotecarios… No es en grandes Bases de Datos, ni en Twitter o Facebook, es en el campo, sobre el terreno, en la marcha de la gente que aun no tiene acceso a tecnologías, tan básicas como un libro de papel (Y ni qué decir de otras más de la “sociedad de la información”)

Son las 12:15 a.m. Mari y yo estamos cansados, creo que vamos a lograrlo, a esta hora ella hace todo el trabajo y yo simplemente la miro, le traigo agua, o le ayudo a sacarle punta al lápiz…

Videos : show the world your favorite videos

Watch videos at Vodpod and more of my videos